Súplicas para los últimos días de Ramadán: proféticas, coránicas y para la aflicción
Recopilación de súplicas auténticas para los últimos días de Ramadán: la súplica de la Noche del Decreto, invocaciones proféticas, súplicas del Corán y para momentos de aflicción. Con texto árabe, transliteración y traducción al español.
«بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَٰنِ الرَّحِيمِ»
En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso.
Los últimos días de Ramadán son los más valiosos del año entero. En ellos se encuentra la Noche del Decreto (Laylatul Qadr), que es mejor que mil meses de adoración. Y una de las mejores formas de aprovechar estas noches es la súplica (du’a), porque la súplica es la esencia misma de la adoración.
Esta es una recopilación de súplicas auténticas: proféticas, coránicas y para los momentos de aflicción. Cada una incluye el texto árabe, su transliteración y la traducción al español, para que puedas aprenderlas y repetirlas en estas noches benditas.
Para conocer por qué estos días son tan especiales y cómo aprovecharlos, puedes leer: Los últimos 10 días de Ramadán: su importancia y cómo aprovecharlos.
# La súplica de la Noche del Decreto
Esta es la súplica más importante de todas las que se mencionan en esta recopilación. Aisha رضي الله عنها (que Allah esté complacido con ella) preguntó al Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Si yo supiera qué noche es la Noche del Decreto, ¿qué debería decir en ella?” Él respondió:
«اللَّهُمَّ إِنَّكَ عَفُوٌّ تُحِبُّ الْعَفْوَ فَاعْفُ عَنِّي»
Transliteración: Allahumma innaka ‘afuwwun tuhibbul-‘afwa fa’fu ‘anni
“Oh Allah, ciertamente Tú eres El que perdona y borra, amas el perdón, así que perdóname.”
● رواه الترمذي (narrado por At-Tirmidhi), autenticado por Al-Albani
El Imam Ibn Uthaymeen رحمه الله (que Allah tenga misericordia de él) explicó por qué el Profeta ﷺ eligió esta palabra y no otra. El perdón que se borra (al-‘afw, العفو) es superior al perdón que se cubre (al-maghfirah, المغفرة). La diferencia es que al-maghfirah significa que Allah cubre el pecado y no castiga por él, pero el pecado queda registrado. En cambio, al-‘afw significa que Allah borra el pecado por completo, como si nunca hubiera existido. Por eso el Profeta ﷺ enseñó a pedir al-‘afw: porque es el grado más alto del perdón divino.
# Súplicas proféticas para estos días
# La súplica maestra del arrepentimiento
El Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “La mejor forma de pedir perdón (sayyid al-istighfar) es que digas:”
«اللَّهُمَّ أَنْتَ رَبِّي لَا إِلَهَ إِلَّا أَنْتَ، خَلَقْتَنِي وَأَنَا عَبْدُكَ، وَأَنَا عَلَى عَهْدِكَ وَوَعْدِكَ مَا اسْتَطَعْتُ، أَعُوذُ بِكَ مِنْ شَرِّ مَا صَنَعْتُ، أَبُوءُ لَكَ بِنِعْمَتِكَ عَلَيَّ، وَأَبُوءُ بِذَنْبِي فَاغْفِرْ لِي، فَإِنَّهُ لَا يَغْفِرُ الذُّنُوبَ إِلَّا أَنْتَ»
Transliteración: Allahumma anta Rabbi, la ilaha illa anta, jalaqtani wa ana ‘abduka, wa ana ‘ala ‘ahdika wa wa’dika mastata’tu, a’udhu bika min sharri ma sana’tu, abu’u laka bini’matika ‘alayya, wa abu’u bidhanbi faghfir li, fa innahu la yaghfirudh-dhunuba illa anta
“Oh Allah, Tú eres mi Señor, no hay divinidad excepto Tú. Tú me creaste y yo soy Tu siervo, y mantengo mi pacto y mi promesa contigo en la medida de mi capacidad. Me refugio en Ti del mal que he cometido. Reconozco ante Ti Tus favores sobre mí y reconozco mi pecado, así que perdóname, pues nadie perdona los pecados excepto Tú.”
● رواه البخاري (narrado por Al-Bujari)
El Profeta ﷺ dijo que quien dice esta súplica por la mañana con convicción y muere ese día, entra al Paraíso. Y quien la dice por la noche con convicción y muere esa noche, entra al Paraíso.
# Súplica para pedir el bien completo
El Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) enseñó a Aisha رضي الله عنها (que Allah esté complacido con ella) esta súplica que abarca todo el bien de esta vida y de la otra:
«اللَّهُمَّ إِنِّي أَسْأَلُكَ مِنَ الْخَيْرِ كُلِّهِ عَاجِلِهِ وَآجِلِهِ مَا عَلِمْتُ مِنْهُ وَمَا لَمْ أَعْلَمْ، وَأَعُوذُ بِكَ مِنَ الشَّرِّ كُلِّهِ عَاجِلِهِ وَآجِلِهِ مَا عَلِمْتُ مِنْهُ وَمَا لَمْ أَعْلَمْ، اللَّهُمَّ إِنِّي أَسْأَلُكَ مِنْ خَيْرِ مَا سَأَلَكَ عَبْدُكَ وَنَبِيُّكَ، وَأَعُوذُ بِكَ مِنْ شَرِّ مَا عَاذَ بِهِ عَبْدُكَ وَنَبِيُّكَ، اللَّهُمَّ إِنِّي أَسْأَلُكَ الْجَنَّةَ وَمَا قَرَّبَ إِلَيْهَا مِنْ قَوْلٍ أَوْ عَمَلٍ، وَأَعُوذُ بِكَ مِنَ النَّارِ وَمَا قَرَّبَ إِلَيْهَا مِنْ قَوْلٍ أَوْ عَمَلٍ، وَأَسْأَلُكَ أَنْ تَجْعَلَ كُلَّ قَضَاءٍ قَضَيْتَهُ لِي خَيْرًا»
Transliteración: Allahumma inni as’aluka minal-jayri kullihi, ‘ayilihi wa ayilihi, ma ‘alimtu minhu wa ma lam a’lam, wa a’udhu bika minash-sharri kullihi, ‘ayilihi wa ayilihi, ma ‘alimtu minhu wa ma lam a’lam. Allahumma inni as’aluka min jayri ma sa’alaka ‘abduka wa nabiyyuka, wa a’udhu bika min sharri ma ‘adha bihi ‘abduka wa nabiyyuka. Allahumma inni as’alukal-yannata wa ma qarraba ilayha min qawlin aw ‘amal, wa a’udhu bika minan-nari wa ma qarraba ilayha min qawlin aw ‘amal, wa as’aluka an tay’ala kulla qada’in qadaytahu li jayran
“Oh Allah, Te pido todo el bien, el inmediato y el futuro, lo que conozco de él y lo que no conozco. Y me refugio en Ti de todo el mal, el inmediato y el futuro, lo que conozco de él y lo que no conozco. Oh Allah, Te pido del bien que Te pidió Tu siervo y Profeta, y me refugio en Ti del mal del que se refugió Tu siervo y Profeta. Oh Allah, Te pido el Paraíso y todo lo que acerca a él de palabra y obra, y me refugio en Ti del Fuego y de todo lo que acerca a él de palabra y obra. Y Te pido que hagas que todo decreto que decretaste para mí sea un bien.”
● رواه مسلم (narrado por Muslim)
# Súplica de protección
El Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía hacer esta súplica que reúne la protección del alma, del corazón y de la condición del siervo:
«اللَّهُمَّ إِنِّي أَعُوذُ بِكَ مِنَ الْعَجْزِ وَالْكَسَلِ وَالْبُخْلِ وَالْهَرَمِ وَعَذَابِ الْقَبْرِ، اللَّهُمَّ آتِ نَفْسِي تَقْوَاهَا وَزَكِّهَا أَنْتَ خَيْرُ مَنْ زَكَّاهَا أَنْتَ وَلِيُّهَا وَمَوْلَاهَا، اللَّهُمَّ إِنِّي أَعُوذُ بِكَ مِنْ عِلْمٍ لَا يَنْفَعُ وَمِنْ قَلْبٍ لَا يَخْشَعُ وَمِنْ نَفْسٍ لَا تَشْبَعُ وَمِنْ دَعْوَةٍ لَا يُسْتَجَابُ لَهَا»
Transliteración: Allahumma inni a’udhu bika minal-‘ayzi wal-kasali wal-bujli wal-harami wa ‘adha bil-qabr. Allahumma ati nafsi taqwaha wa zakkiha anta jayru man zakkaha, anta waliyyuha wa mawlaha. Allahumma inni a’udhu bika min ‘ilmin la yanfa’, wa min qalbin la yajsha’, wa min nafsin la tashba’, wa min da’watin la yustajabu laha
“Oh Allah, me refugio en Ti de la incapacidad, la pereza, la avaricia, la vejez y el castigo de la tumba. Oh Allah, concede a mi alma su temor reverencial y purifícala, Tú eres el mejor en purificarla, Tú eres su Protector y su Dueño. Oh Allah, me refugio en Ti de un conocimiento que no beneficia, de un corazón que no se humilla, de un alma que no se sacia y de una súplica que no es respondida.”
● رواه مسلم (narrado por Muslim)
# Súplicas del Corán
# La súplica de Ibrahim
Ibrahim عليه السلام (la paz sea con él) suplicó a Allah con esta invocación que todo creyente debería repetir, pidiendo la constancia en la oración para sí mismo y para su descendencia:
«رَبِّ اجْعَلْنِي مُقِيمَ الصَّلَاةِ وَمِن ذُرِّيَّتِي ۚ رَبَّنَا وَتَقَبَّلْ دُعَاءِ»
Transliteración: Rabbiy’alni muqimas-salati wa min dhurriyyati, Rabbana wa taqabbal du’a
“Señor mío, haz que yo sea de los que establecen la oración, y también mi descendencia. Señor nuestro, acepta mi súplica.”
● سورة إبراهيم ٤٠ (Sura Ibrahim, 40)
# La súplica de los siervos del Misericordioso
Allah سبحانه وتعالى (Glorificado y Exaltado sea) describe a Sus siervos más amados, aquellos que caminan con humildad sobre la tierra, y menciona que entre sus cualidades está esta súplica:
«رَبَّنَا هَبْ لَنَا مِنْ أَزْوَاجِنَا وَذُرِّيَّاتِنَا قُرَّةَ أَعْيُنٍ وَاجْعَلْنَا لِلْمُتَّقِينَ إِمَامًا»
Transliteración: Rabbana hab lana min azwayina wa dhurriyyatina qurrata a’yunin way’alna lil-muttaqina imama
“Señor nuestro, concédenos de nuestras esposas e hijos el consuelo de nuestros ojos, y haznos guías para los temerosos de Allah.”
● سورة الفرقان ٧٤ (Sura Al-Furqan, 74)
# La súplica del final de Sura Al-Baqarah
Esta es una de las súplicas más poderosas del Corán, con la que se cierra la sura más larga del Libro de Allah:
«رَبَّنَا لَا تُؤَاخِذْنَا إِن نَّسِينَا أَوْ أَخْطَأْنَا ۚ رَبَّنَا وَلَا تَحْمِلْ عَلَيْنَا إِصْرًا كَمَا حَمَلْتَهُ عَلَى الَّذِينَ مِن قَبْلِنَا ۚ رَبَّنَا وَلَا تُحَمِّلْنَا مَا لَا طَاقَةَ لَنَا بِهِ ۖ وَاعْفُ عَنَّا وَاغْفِرْ لَنَا وَارْحَمْنَا ۚ أَنتَ مَوْلَانَا فَانصُرْنَا عَلَى الْقَوْمِ الْكَافِرِينَ»
Transliteración: Rabbana la tu’ajidna in nasina aw ajta’na, Rabbana wa la tahmil ‘alayna isran kama hamaltahu ‘alal-ladhina min qablina, Rabbana wa la tuhammilna ma la taqata lana bih, wa’fu ‘anna waghfir lana warhamna, anta Mawlana fansurna ‘alal-qawmil-kafirin
“Señor nuestro, no nos castigues si olvidamos o cometemos un error. Señor nuestro, no pongas sobre nosotros una carga como la que pusiste sobre quienes nos precedieron. Señor nuestro, no nos impongas lo que no tenemos capacidad de soportar. Perdónanos, perdona nuestros pecados y ten misericordia de nosotros. Tú eres nuestro Protector, auxílianos contra el pueblo de los incrédulos.”
● سورة البقرة ٢٨٦ (Sura Al-Baqara, 286)
Ibn Kathir رحمه الله (que Allah tenga misericordia de él) mencionó en su Tafsir, citando el hadiz narrado por Muslim, que cuando fue revelada esta aleya, cada vez que los creyentes suplicaron con una de sus frases, Allah سبحانه وتعالى (Glorificado y Exaltado sea) respondió: “قَدْ فَعَلْتُ” (Ya lo he hecho). Cuando dijeron “no nos castigues si olvidamos”, Allah dijo: “Ya lo he hecho.” Cuando dijeron “no pongas sobre nosotros una carga”, Allah dijo: “Ya lo he hecho.” Y así con cada súplica de esta aleya. Esto muestra la inmensa misericordia de Allah con Sus siervos y lo cerca que está de quien Le invoca con sinceridad.
● رواه مسلم (narrado por Muslim)
# Súplicas para los momentos de aflicción y angustia
# La súplica de Yunus en la oscuridad
Cuando Yunus عليه السلام (la paz sea con él) se encontraba en el vientre de la ballena, en la profundidad del mar, en la oscuridad de la noche, hizo esta súplica con la que Allah lo salvó:
«لَا إِلَٰهَ إِلَّا أَنتَ سُبْحَانَكَ إِنِّي كُنتُ مِنَ الظَّالِمِينَ»
Transliteración: La ilaha illa anta, subhanaka, inni kuntu minaz-zalimin
“No hay divinidad excepto Tú, glorificado seas. Ciertamente yo he sido de los injustos.”
● سورة الأنبياء ٨٧ (Sura Al-Anbiya, 87)
El Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo sobre esta súplica: “Ningún musulmán suplica con ella por cosa alguna, sin que Allah le responda.”
● رواه الترمذي (narrado por At-Tirmidhi)
# Súplica para la angustia y la tristeza
El Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía refugiarse con estas palabras de la preocupación, la tristeza, la incapacidad y todo lo que oprime al ser humano:
«اللَّهُمَّ إِنِّي أَعُوذُ بِكَ مِنَ الْهَمِّ وَالْحَزَنِ، وَالْعَجْزِ وَالْكَسَلِ، وَالْبُخْلِ وَالْجُبْنِ، وَضَلَعِ الدَّيْنِ وَغَلَبَةِ الرِّجَالِ»
Transliteración: Allahumma inni a’udhu bika minal-hammi wal-hazan, wal-‘ayzi wal-kasal, wal-bujli wal-yubn, wa dala’id-dayni wa ghalabatir-riyal
“Oh Allah, me refugio en Ti de la preocupación y la tristeza, de la incapacidad y la pereza, de la avaricia y la cobardía, del peso de las deudas y de la opresión de los hombres.”
● رواه البخاري (narrado por Al-Bujari)
# La súplica del afligido
Esta súplica es para quien siente que su situación lo sobrepasa y teme quedarse solo frente a su dificultad:
«اللَّهُمَّ رَحْمَتَكَ أَرْجُو فَلَا تَكِلْنِي إِلَى نَفْسِي طَرْفَةَ عَيْنٍ، وَأَصْلِحْ لِي شَأْنِي كُلَّهُ، لَا إِلَهَ إِلَّا أَنْتَ»
Transliteración: Allahumma rahmataka aryu fala takilni ila nafsi tarfata ‘ayn, wa aslih li sha’ni kullahu, la ilaha illa anta
“Oh Allah, es Tu misericordia lo que espero, así que no me abandones a mí mismo ni por un parpadeo, y rectifica todos mis asuntos. No hay divinidad excepto Tú.”
● رواه أبو داود (narrado por Abu Dawud), clasificado como hasan por Al-Albani
# La gran súplica de la aflicción
Ibn Abbas رضي الله عنهما (que Allah esté complacido con ambos) narró que el Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía decir en los momentos de angustia severa:
«لَا إِلَهَ إِلَّا اللَّهُ الْعَظِيمُ الْحَلِيمُ، لَا إِلَهَ إِلَّا اللَّهُ رَبُّ الْعَرْشِ الْعَظِيمِ، لَا إِلَهَ إِلَّا اللَّهُ رَبُّ السَّمَاوَاتِ وَرَبُّ الْأَرْضِ وَرَبُّ الْعَرْشِ الْكَرِيمِ»
Transliteración: La ilaha illallahul-‘Azimul-Halim, la ilaha illallahu Rabbul-‘Arshil-‘Azim, la ilaha illallahu Rabbus-samawati wa Rabbul-ardi wa Rabbul-‘Arshil-Karim
“No hay divinidad excepto Allah, el Grandioso, el Indulgente. No hay divinidad excepto Allah, Señor del Trono Grandioso. No hay divinidad excepto Allah, Señor de los cielos, Señor de la tierra y Señor del Trono Noble.”
● رواه البخاري ومسلم (narrado por Al-Bujari y Muslim) — متفق عليه (acordado como auténtico)
Ibn Taymiyyah رحمه الله (que Allah tenga misericordia de él) explicó en Maymu’ al-Fatawa que esta súplica no contiene ninguna petición específica: es puro monoteísmo (tawhid). El afligido no pide nada concreto, sino que se vuelve a Allah declarando Su unicidad, Su grandeza, Su indulgencia y Su señorío sobre toda la creación. Ibn Taymiyyah señaló que el monoteísmo en sí mismo es el mayor medio para eliminar la aflicción, porque quien conoce verdaderamente a Allah y Sus atributos encuentra en ese conocimiento el alivio de toda dificultad.
# La súplica que elimina la tristeza
Esta es la súplica más específica que existe para quien atraviesa un momento de tristeza profunda, depresión o angustia que no lo deja funcionar. El Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Ningún siervo es afligido por la preocupación y la tristeza y dice estas palabras, sin que Allah elimine su tristeza y la reemplace por alegría.” Los compañeros preguntaron: “¿Debemos aprenderla, oh Mensajero de Allah?” Él respondió: “Sí, todo el que la escuche debe aprenderla.”
«اللَّهُمَّ إِنِّي عَبْدُكَ، ابْنُ عَبْدِكَ، ابْنُ أَمَتِكَ، نَاصِيَتِي بِيَدِكَ، مَاضٍ فِيَّ حُكْمُكَ، عَدْلٌ فِيَّ قَضَاؤُكَ، أَسْأَلُكَ بِكُلِّ اسْمٍ هُوَ لَكَ، سَمَّيْتَ بِهِ نَفْسَكَ، أَوْ أَنْزَلْتَهُ فِي كِتَابِكَ، أَوْ عَلَّمْتَهُ أَحَدًا مِنْ خَلْقِكَ، أَوِ اسْتَأْثَرْتَ بِهِ فِي عِلْمِ الْغَيْبِ عِنْدَكَ، أَنْ تَجْعَلَ الْقُرْآنَ رَبِيعَ قَلْبِي، وَنُورَ صَدْرِي، وَجَلَاءَ حُزْنِي، وَذَهَابَ هَمِّي»
Transliteración: Allahumma inni ‘abduka, ibnu ‘abdika, ibnu amatika, nasiyati biyadika, madin fiyya hukmuka, ‘adlun fiyya qada’uka, as’aluka bikulli ismin huwa laka, sammayta bihi nafsaka, aw anzaltahu fi kitabika, aw ‘allamtahu ahadan min jalqika, aw ista’tharta bihi fi ‘ilmil-ghaybi ‘indaka, an taj’alal-Qur’ana rabi’a qalbi, wa nura sadri, wa yala’a huzni, wa dhahaba hammi
“Oh Allah, yo soy Tu siervo, hijo de Tu siervo, hijo de Tu sierva. Mi frente está en Tu mano. Tu decreto se cumple en mí. Tu juicio sobre mí es justo. Te pido por cada nombre que es Tuyo, con el que Te nombraste a Ti mismo, o que revelaste en Tu Libro, o que enseñaste a alguno de Tu creación, o que reservaste para Ti en el conocimiento de lo oculto, que hagas del Corán la primavera de mi corazón, la luz de mi pecho, la eliminación de mi tristeza y la partida de mi preocupación.”
● رواه أحمد (narrado por Ahmad), autenticado por Al-Albani en Silsilah as-Sahihah (199)
Esta súplica enseña algo profundo: la cura para la tristeza y la depresión está en el Corán. No pide que Allah simplemente quite la tristeza, sino que pide que el Corán se convierta en la primavera del corazón, es decir, en aquello que lo revive después de la muerte, como la primavera revive la tierra después del invierno.
# La súplica de quien pide auxilio a Allah
Ibn Abbas رضي الله عنهما (que Allah esté complacido con ambos) narró que el Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía hacer esta súplica:
«اللَّهُمَّ أَعِنِّي وَلَا تُعِنْ عَلَيَّ، وَانْصُرْنِي وَلَا تَنْصُرْ عَلَيَّ، وَامْكُرْ لِي وَلَا تَمْكُرْ عَلَيَّ، وَاهْدِنِي وَيَسِّرْ لِيَ الْهُدَى، وَانْصُرْنِي عَلَى مَنْ بَغَى عَلَيَّ، اللَّهُمَّ اجْعَلْنِي لَكَ شَاكِرًا، لَكَ ذَاكِرًا، لَكَ رَاهِبًا، لَكَ مِطْوَاعًا، إِلَيْكَ مُخْبِتًا، أَوَّاهًا مُنِيبًا، رَبِّ تَقَبَّلْ تَوْبَتِي، وَاغْسِلْ حَوْبَتِي، وَأَجِبْ دَعْوَتِي، وَثَبِّتْ حُجَّتِي، وَاهْدِ قَلْبِي، وَسَدِّدْ لِسَانِي، وَاسْلُلْ سَخِيمَةَ قَلْبِي»
Transliteración: Allahumma a’inni wa la tu’in ‘alayya, wansurni wa la tansur ‘alayya, wamkur li wa la tamkur ‘alayya, wahdini wa yassir liyal-huda, wansurni ‘ala man bagha ‘alayya. Allahummay’alni laka shakiran, laka dhakiran, laka rahiban, laka mitwa’an, ilayka mujbitan, awwahan muniba. Rabbi taqabbal tawbati, waghsil hawbati, wa ayib da’wati, wa thabbit huyyati, wahdi qalbi, wa saddid lisani, waslul sajimata qalbi
“Oh Allah, ayúdame y no ayudes contra mí, concédeme la victoria y no concedas la victoria sobre mí, planifica a mi favor y no planifiques contra mí, guíame y facilítame la guía, y concédeme la victoria sobre quien me oprima. Oh Allah, hazme agradecido contigo, que te recuerde, que te tema, que te obedezca, que sea humilde ante Ti, suplicante y arrepentido. Señor mío, acepta mi arrepentimiento, lava mis pecados, responde mi súplica, afirma mi argumento, guía mi corazón, endereza mi lengua y extrae el rencor de mi corazón.”
● رواه أبو داود والترمذي (narrado por Abu Dawud y At-Tirmidhi)
# La súplica del ayunante al romper su ayuno
El momento de romper el ayuno (iftar) es uno de los momentos más especiales para la súplica. El Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía decir al romper su ayuno:
«ذَهَبَ الظَّمَأُ وَابْتَلَّتِ الْعُرُوقُ وَثَبَتَ الْأَجْرُ إِنْ شَاءَ اللَّهُ»
Transliteración: Dhahabaz-zama’u wabtallatil-‘uruqu wa thabatal-ayru in sha’Allah
“Se fue la sed, se humedecieron las venas y se confirmó la recompensa, si Allah quiere.”
● رواه أبو داود (narrado por Abu Dawud), clasificado como hasan por Al-Albani
Y el Profeta ﷺ dijo: “Tres súplicas son respondidas: la súplica del ayunante, la súplica del viajero y la súplica del oprimido.”
● رواه الترمذي (narrado por At-Tirmidhi)
Aprovecha el momento justo antes de romper tu ayuno para hacer tus súplicas más importantes, pues es un momento en el que la puerta de la respuesta está abierta.
Estas súplicas son un tesoro que los últimos días de Ramadán nos invitan a usar. No las dejes para otro momento: memorízalas, repítelas con convicción, y suplica con ellas en las noches impares de los últimos diez días.
Para conocer la importancia de estos días, la Noche del Decreto y cómo el Profeta ﷺ los aprovechaba, lee: Los últimos 10 días de Ramadán: su importancia y cómo aprovecharlos.
Que Allah acepte nuestras súplicas, nuestro ayuno y nuestra oración, y que nos cuente entre quienes alcanzan la Noche del Decreto.
«رَبَّنَا تَقَبَّلْ مِنَّا ۖ إِنَّكَ أَنتَ السَّمِيعُ الْعَلِيمُ»
“Señor nuestro, acepta de nosotros. Ciertamente Tú eres el Oyente, el Omnisciente.”