Hadiz 11 Deja lo dudoso por lo seguro
Undécimo hadiz de los 40 de An-Nawawi: deja lo que te genera duda por lo que no te genera duda. Un principio fundamental para proteger tu religión y tu corazón.
En este artículo
«بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَٰنِ الرَّحِيمِ»
En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso.
El Hadiz
Al-Hasan ibn Ali ibn Abi Talib رضي الله عنهما (que Allah esté complacido con ambos), nieto del Mensajero de Allah ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), dijo: «Memoricé del Mensajero de Allah ﷺ:»
«دَعْ مَا يَرِيبُكَ إِلَى مَا لَا يَرِيبُكَ»
“Deja lo que te genera duda por lo que no te genera duda.”
● رواه الترمذي والنسائي (narrado por Tirmidhi y Nasai)
Reflexión
Este hadiz, breve en sus palabras pero inmenso en su significado, complementa directamente el hadiz número 6 sobre lo halal, lo haram y lo dudoso. Si aquel hadiz nos describió la existencia de zonas grises, este nos da la regla de oro para navegar por ellas.
La tranquilidad como brújula
El Profeta ﷺ nos enseña que la verdad produce tranquilidad en el corazón y la falsedad produce inquietud. Cuando un creyente se encuentra ante una decisión y siente duda genuina sobre si algo es lícito o correcto, esa misma duda es una señal. El camino seguro es dejar lo que genera esa inquietud y dirigirse hacia lo que produce serenidad en el pecho.
Ibn al-Qayyim رحمه الله (que Allah tenga misericordia de él) explicó que el corazón del creyente es como un espejo: cuando está limpio, refleja la verdad y distingue entre lo bueno y lo malo de manera natural. La duda es una señal de que algo podría empañar ese espejo.
Una regla práctica, no una obsesión
Este principio no es una invitación a la escrupulosidad enfermiza (waswasa). No se trata de dudar de todo ni de abandonar lo que es claramente lícito por temores infundados. Se refiere a las situaciones donde la duda es genuina: cuando no está claro si una transacción es lícita, si una comida contiene algo prohibido, o si una acción es correcta o no.
El equilibrio está en actuar con conocimiento cuando existe claridad, y elegir la precaución cuando la duda es real.
Quien deja lo dudoso protege su religión
El resultado de aplicar este principio es doble: se protege la religión del siervo (al no caer en lo que podría ser haram) y se protege su honor (al no exponerse a la crítica legítima). Es un escudo que preserva tanto la relación del siervo con Allah como su integridad ante la gente.
Conclusión
Que Allah nos conceda corazones limpios que distingan la verdad de la falsedad, y la firmeza para elegir siempre lo seguro cuando se presente la duda. Que nos libre de caer en lo prohibido por negligencia o por seguir nuestros deseos.
«اللَّهُمَّ أَرِنَا الْحَقَّ حَقًّا وَارْزُقْنَا اتِّبَاعَهُ وَأَرِنَا الْبَاطِلَ بَاطِلًا وَارْزُقْنَا اجْتِنَابَهُ»
“¡Oh Allah! Muéstranos la verdad como verdad y concédenos seguirla, y muéstranos la falsedad como falsedad y concédenos evitarla.”