Hadiz 42 La amplitud del perdón de Allah (الأربعون النووية)
Cuadragésimo segundo hadiz de los 40 de An-Nawawi: un hadiz Qudsi en el que Allah promete perdonar a quien Le invoque y ponga su esperanza en Él, sin importar cuántos sean sus pecados, mientras no Le asocie nada.
«بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَٰنِ الرَّحِيمِ»
En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso.
# El Hadiz
Anas ibn Malik رضي الله عنه (que Allah esté complacido con él) narró que el Mensajero de Allah ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «Allah سبحانه وتعالى (Glorificado y Exaltado sea) dijo:»
«يَا ابْنَ آدَمَ، إِنَّكَ مَا دَعَوْتَنِي وَرَجَوْتَنِي غَفَرْتُ لَكَ عَلَى مَا كَانَ مِنْكَ وَلَا أُبَالِي. يَا ابْنَ آدَمَ، لَوْ بَلَغَتْ ذُنُوبُكَ عَنَانَ السَّمَاءِ ثُمَّ اسْتَغْفَرْتَنِي غَفَرْتُ لَكَ وَلَا أُبَالِي. يَا ابْنَ آدَمَ، إِنَّكَ لَوْ أَتَيْتَنِي بِقُرَابِ الْأَرْضِ خَطَايَا ثُمَّ لَقِيتَنِي لَا تُشْرِكُ بِي شَيْئًا لَأَتَيْتُكَ بِقُرَابِهَا مَغْفِرَةً»
“Oh hijo de Adán, mientras Me invoques y pongas tu esperanza en Mí, te perdonaré por lo que hayas hecho, y no Me importará. Oh hijo de Adán, si tus pecados alcanzaran las nubes del cielo y luego Me pidieras perdón, te perdonaré y no Me importará. Oh hijo de Adán, si vinieras a Mí con pecados que casi llenan la tierra, y luego te encontraras conmigo sin haberme asociado nada, te traería su equivalente en perdón.”
● رواه الترمذي (narrado por Tirmidhi)
# Reflexión
El último hadiz de la colección de An-Nawawi es un hadiz Qudsi que cierra la serie con un mensaje de esperanza inmensa: tres promesas de perdón que muestran la amplitud de la misericordia de Allah.
# La primera promesa: invócame y espera en Mí
«Mientras Me invoques y pongas tu esperanza en Mí, te perdonaré por lo que hayas hecho, y no Me importará.» Las dos condiciones son la súplica (du’a) y la esperanza (raya’). No basta con pedir: hay que pedir con esperanza real en que Allah responderá. Ibn Uthaymeen رحمه الله (que Allah tenga misericordia de él) explicó que «no Me importará» significa que la grandeza de los pecados no es un obstáculo para el perdón de Allah, pues Su misericordia es más grande que todo pecado.
# La segunda promesa: aunque tus pecados alcancen el cielo
«Si tus pecados alcanzaran las nubes del cielo y luego Me pidieras perdón, te perdonaré.» La imagen es poderosa: pecados que llegan hasta las nubes, montañas de faltas acumuladas, y con todo eso, un solo pedido sincero de perdón (istighfar) basta para que Allah los borre. La condición es que el perdón sea genuino: no una fórmula vacía, sino un arrepentimiento del corazón.
# La tercera promesa: la condición del monoteísmo
«Si vinieras a Mí con pecados que casi llenan la tierra, y luego te encontraras conmigo sin haberme asociado nada, te traería su equivalente en perdón.» Esta es la promesa más grandiosa y la que establece la condición absoluta: el monoteísmo puro (at-tawhid). Quien muere sin haber asociado nada con Allah tiene la puerta del perdón abierta, sin importar cuántos sean sus pecados. Pero quien muere en la asociación (ash-shirk), Allah no lo perdona, como Él mismo declaró en Su Libro (An-Nisa 4:48).
Ibn al-Qayyim رحمه الله (que Allah tenga misericordia de él) explicó que este hadiz inspira esperanza (raya’), pero no complacencia. El creyente que verdaderamente espera en la misericordia de Allah también teme Su castigo y se esfuerza en obedecerlo. La esperanza sin esfuerzo es autoengaño, y el temor sin esperanza es desesperación.
# Conclusión
El último hadiz de esta colección cierra con la puerta más amplia: la del perdón de Allah. Tres promesas que no dejan excusa para la desesperación: invoca y espera, pide perdón aunque tus pecados lleguen al cielo, y mantén tu monoteísmo puro. Que Allah nos haga de quienes Lo invocan con esperanza, Le piden perdón con sinceridad y Lo encuentran sin haberle asociado nada. Y que acepte de nosotros la lectura y el estudio de estos cuarenta y dos hadices, y nos haga obrar con lo que hemos aprendido.
«رَبَّنَا تَقَبَّلْ مِنَّا إِنَّكَ أَنْتَ السَّمِيعُ الْعَلِيمُ وَتُبْ عَلَيْنَا إِنَّكَ أَنْتَ التَّوَّابُ الرَّحِيمُ»
“¡Señor nuestro, acepta de nosotros, ciertamente Tú eres el Oyente, el Omnisciente! ¡Y acepta nuestro arrepentimiento, ciertamente Tú eres el Indulgente, el Misericordioso!”
● سورة البقرة ٢:١٢٧-١٢٨ (Sura Al-Baqarah 2:127-128)