Hadiz 35 La hermandad en el Islam (الأربعون النووية)
Trigésimo quinto hadiz de los 40 de An-Nawawi: no os envidiéis, no os odiéis, no os deis la espalda. Sed siervos de Allah, hermanos. Todo musulmán es sagrado para otro musulmán.
«بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَٰنِ الرَّحِيمِ»
En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso.
# El Hadiz
Abu Hurayra رضي الله عنه (que Allah esté complacido con él) narró que el Mensajero de Allah ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
«لَا تَحَاسَدُوا، وَلَا تَنَاجَشُوا، وَلَا تَبَاغَضُوا، وَلَا تَدَابَرُوا، وَلَا يَبِعْ بَعْضُكُمْ عَلَى بَيْعِ بَعْضٍ، وَكُونُوا عِبَادَ اللَّهِ إِخْوَانًا. الْمُسْلِمُ أَخُو الْمُسْلِمِ، لَا يَظْلِمُهُ، وَلَا يَخْذُلُهُ، وَلَا يَكْذِبُهُ، وَلَا يَحْقِرُهُ. التَّقْوَى هَاهُنَا وَيُشِيرُ إِلَى صَدْرِهِ ثَلَاثَ مَرَّاتٍ. بِحَسْبِ امْرِئٍ مِنَ الشَّرِّ أَنْ يَحْقِرَ أَخَاهُ الْمُسْلِمَ. كُلُّ الْمُسْلِمِ عَلَى الْمُسْلِمِ حَرَامٌ: دَمُهُ وَمَالُهُ وَعِرْضُهُ»
“No os envidiéis, no infléis los precios artificialmente, no os odiéis, no os deis la espalda, y que ninguno de vosotros venda sobre la venta de su hermano. Sed siervos de Allah, hermanos. El musulmán es hermano del musulmán: no lo oprime, no lo abandona, no le miente y no lo desprecia. La piedad está aquí, y señaló su pecho tres veces. Es suficiente mal para una persona despreciar a su hermano musulmán. Todo musulmán es sagrado para otro musulmán: su sangre, su propiedad y su honor.”
● رواه مسلم (narrado por Muslim)
# Reflexión
Este hadiz es una carta completa de los derechos del musulmán sobre su hermano y de las enfermedades que destruyen la hermandad.
# Lo que destruye la hermandad
El Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) comienza prohibiendo cinco males: la envidia (al-hasad), la inflación artificial de precios (an-najash), el odio (at-tabaaghud), dar la espalda (at-tadaabur) y vender sobre la venta de otro. Cada uno de estos males rompe los lazos entre los musulmanes. La envidia corroe el corazón, el odio destruye la comunidad, y dar la espalda convierte a los hermanos en extraños.
# Sed siervos de Allah, hermanos
Después de prohibir los males, viene el mandato positivo: «Sed siervos de Allah, hermanos.» El musulmán no oprime a su hermano, no lo abandona cuando necesita ayuda, no le miente y no lo desprecia. Ibn Uthaymeen رحمه الله (que Allah tenga misericordia de él) explicó que abandonar al hermano (al-jidhlan) es dejarlo sin apoyo cuando puede ayudarlo, y que mentirle es una traición a la confianza que la hermandad exige.
# La piedad está aquí
El Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) señaló su pecho tres veces diciendo: «La piedad (at-taqwa) está aquí.» El criterio no es la apariencia, ni la riqueza, ni el linaje, sino el estado del corazón ante Allah. Y añadió: «Es suficiente mal para una persona despreciar a su hermano musulmán.» Quien desprecia a un musulmán por su aspecto, su pobreza o su origen ha caído en un mal grave, porque el valor real de las personas está en lo que solo Allah ve.
# La inviolabilidad del musulmán
El hadiz concluye con una declaración definitiva: «Todo musulmán es sagrado para otro musulmán: su sangre, su propiedad y su honor.» Estas tres cosas son inviolables. Derramar sangre injustamente, tomar la propiedad ajena, o dañar el honor de un musulmán son de los pecados más graves ante Allah.
# Conclusión
Un hadiz que construye una comunidad sana: sin envidia, sin odio, sin abandono, con hermandad, con apoyo mutuo y con respeto absoluto a la sangre, los bienes y el honor de cada musulmán. Que Allah limpie nuestros corazones de toda envidia y rencor, y nos una como hermanos verdaderos por Su causa.
«رَبَّنَا اغْفِرْ لَنَا وَلِإِخْوَانِنَا الَّذِينَ سَبَقُونَا بِالْإِيمَانِ وَلَا تَجْعَلْ فِي قُلُوبِنَا غِلًّا لِلَّذِينَ آمَنُوا رَبَّنَا إِنَّكَ رَءُوفٌ رَحِيمٌ»
“¡Señor nuestro, perdónanos a nosotros y a nuestros hermanos que nos precedieron en la fe, y no pongas en nuestros corazones rencor hacia los que creyeron! ¡Señor nuestro, ciertamente Tú eres Compasivo, Misericordioso!”
● سورة الحشر ٥٩:١٠ (Sura Al-Hashr 59:10)